Connecting Point

Connecting Point: January 4, 2026

Epiphany reminds us that the star did not simply guide the Magi to a place; it led them to a person—a very special person! Imagine the wonder and awe that the Magi experienced in the presence of the infant Lord Jesus, after their long journey, knowing that this precious babe was the true King of all.

In the first reading, Isaiah promises, “Then you shall be radiant at what you see,” not because the people produced their own light but because they beheld the glory of God. Rather than concluding in certainty or comfort, the Magi’s journey ended with an encounter in a lowly manger. In the same way, Epiphany invites us to notice where, within our own hearts, we are still traveling through dark and lowly places. Think of the shadowy areas where you could be waiting for God’s radiance to break through: patches of fear, uncertainty, restlessness, or even shame. Offer the darkness to Jesus in prayer, asking Him to shine into these hidden corners. His love and radiant light are far greater than any of the lowest points of our lives. He is waiting for you to gaze upon Him during this season of light!

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La Epifanía nos recuerda que la estrella no solo guió a los Reyes Magos a un lugar, sino que los condujo a una persona: ¡una persona muy especial! Imaginemos el asombro y la reverencia que experimentaron los Reyes Magos en presencia del Niño Jesús, después de su largo viaje, sabiendo que este precioso bebé era el verdadero Rey de todos.

En la primera lectura, Isaías promete: “Entonces resplandecerás con lo que veas”, no porque el pueblo produjera su propia luz, sino porque contemplaron la gloria de Dios. En lugar de concluir con certeza o consuelo, el viaje de los Reyes Magos terminó con un encuentro en un humilde pesebre. De la misma manera, la Epifanía nos invita a reconocer en qué partes de nuestro corazón todavía transitamos por lugares oscuros y humildes. Pensemos en esas zonas sombrías donde podríamos estar esperando que la luz de Dios irrumpa: momentos de miedo, incertidumbre, inquietud o incluso vergüenza. Ofrezcamos esta oscuridad a Jesús en oración, pidiéndole que ilumine estos rincones ocultos. Su amor y su luz radiante son mucho mayores que cualquier dificultad en nuestras vidas. ¡Él te espera para que lo contemples durante esta temporada de luz!